viernes

Psicoanálisis

Se quedó mirándome como si yo tuviera algo más para decir; yo no quería decir nada más, no tenía nada más para decir. En realidad no quería decir nada desde que me había sentado ahí.
Por eso llegaste tarde, me dijo, y sí. Por eso. Porque decidí caminar más lento de lo normal y dejar pasar ese colectivo lleno de gente apretada, porque quizás sí, tenés razón, quería llegar tarde porque no quiero hablar. Quería acortar el tiempo. Darte y darme menos tiempo.
Él me dice poco y me mira mucho, no sé qué le habrá pasado, quizás algo con la mujer. Aunque ni siquiera se si está casado. Tiene unas marcas en la nariz como de antiparras y mientras los dos estamos en silencio, él en ese silencio como diciéndome "dale hablá" y yo en un silencio que no pienso ceder, me lo imagino nadando en la pileta de algún club o gimnasio.
Es que, no quiero hablar.

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Morella·~ dijo...

Situación incómoda si las hay, no?
No me pasó con un psicoanalista, pero con mucha otra gente sí.
Me encantaría leer los pensamientos, y saber qué es lo que se les pasa por la cabeza mientras se esucha ese silencio de fondo.

Un beso largas